Tercera entrada

Hace unos días tuvimos una clase teórica sobre el ritmo cardíaco y la importancia que tiene al hacer deporte y se nos proporcionaron unas fórmulas para conocer nuestra frecuencia cardíaca máxima, que es 220-Edad (En mi caso 220-15 = 205 pulsaciones por minuto) y  nuestra zona de trabajo óptima, que si no recuerdo mal estaba entre el 70 y 90 por ciento de pulsaciones máximas (143-185 pulsaciones por minuto en mi caso). También aprendimos o, más bien recordamos, una simple manera de tomar nuestras pulsaciones sin necesidad de adquirir un pulsómetro. Simplemente consiste en medir nuestras pulsaciones en un tiempo menor a un minuto y luego multiplicar por el numero entre el que dividimos los 60 segundos. Ej: medimos nuestras pulsaciones en 10 segundos, y luego las multiplicamos por 6 (al ser 60:6=10).
Tras esta clase teórica hicimos 2 actividades: una explicada en esta entrada y otra en la siguiente.

La primera actividad que hicimos fue dar vueltas a nuestro instituto, variando las velocidades, el esfuerzo y, en teoría el pulso. Así pues la actividad constaba de 4 vueltas: 1 andando, 1 a trote lento, 1 a media velocidad y 1 casi al máximo, pero si excederse.

Empezamos la actividad muy apurados de tiempo por la extensa clase teórica, así que sin calentar, nos dispusimos a empezar, pero la primera fase nos la saltamos, pues es la más lenta y la que menos trabajo supone (andar) y como ya he dicho, no teníamos tiempo.

La tabla de resultados queda así:




Como aquí se puede observar, la 1ª fase no la hicimos. La 2ª fase no me gustó, demasiado lento para ese trayecto tan corto, me cansaba avanzar tan poco, pero aun así, obviamente, lo hice. Con unas pulsaciones bastante por debajo a las de la zona de máximo rendimiento, esta velocidad no me proporcionaría conseguir los mejores resultados. Esto sí que es aplicable a las otras 2 fases, realizadas sin problema ya que el flato no hizo presencia esta vez, y dentro de la zona de máximo rendimiento. Como se puede apreciar, la velocidad en estas fases aumentó considerablemente llegando a bajar en mas de 3 minutos el tiempo, si comparamos la 2ª con la última. En la última vuelta, no di el máximo de mi, pues así nos lo indicó el profesor, pero si casi todo, con lo que puedo llegar a la conclusión de que corriendo al cien por cien superaría las 185 pulsaciones por minuto, cosa que no sería peligrosa puesto que además de simplemente ser un número orientativo, no me creo capaz de aguantar a ese ritmo mucho más de minuto y medio.

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